Una de las reformas más beneficiosas en casa de personas mayores es cambiar bañera por ducha, ya que puede facilitar la accesibilidad y mejorar la seguridad en el hogar considerablemente.
Sin embargo, hay una serie de cuestiones que es imprescindible tener en cuenta para garantizar que esta mejora en el baño está bien hecha.
El baño es la habitación más peligrosa de casa para los mayores
Adaptar la vivienda para una persona mayor potencia su independencia y comodidad en el día a día. El primer espacio al que mirar es el baño, ya que es el más peligroso.
El 66% de los accidentes domésticos de personas mayores se producen en esta estancia, y se considera que aproximadamente un 33% de las personas mayores de 65 años y la mitad de los mayores de 80 años sufren al menos una caída doméstica cada año. Estas caídas representan el 70% de las muertes en personas mayores de 75 años.
No se trata de alarmismo: estos datos indican la realidad, que es que muchas viviendas no son accesibles ni se adecúan a las necesidades de las personas mayores, ya que cuentan con elementos que suponen un riesgo considerable, como puede ser la bañera o los suelos resbaladizos.

¿Por qué la bañera es el problema?
Aunque pueda parecer insignificante o incluso esté automatizado, el movimiento de entrar y salir de la bañera es peligroso, más con el paso del tiempo o con dolencias como pérdida de fuerza en las rodillas, problemas de equilibrio o mareos ocasionales.
El borde alto: la barrera que nadie ve como peligro hasta que es tarde
El borde de la bañera, que suele estar a una altura de entre 50 y 60 centímetros es un problema, y tropezar con él cuando hay superficies mojadas y resbaladizas alrededor es más que peligroso.
Movilidad reducida vs. el ritual de entrar y salir: por qué empeora con los años
Con el envejecimiento, disminuyen la fuerza muscular, la estabilidad y la capacidad de reacción. No es cuestión de poder o no poder acceder a la bañera, sino que en ocasiones simplemente se trata de reaccionar rápidamente ante un mal gesto.
Por esto, es mejor adaptar el hogar antes de que el acceso sea un problema infranqueable.

La solución: ducha accesible a ras de suelo, no simplemente «quitar la bañera»
La solución no consiste únicamente en quitar la bañera, sino que es importante tener en cuenta una serie de medidas de seguridad para asegurar que el baño sea accesible y seguro para todas las personas.
Plato a ras de suelo: qué significa y por qué importa
Según el Código Técnico de la Edificación (CTE DB-SUA), el acceso a la ducha debe tener un desnivel máximo de 20 milímetros, es decir que para ser segura la ducha debe estar a ras de suelo, sin bordes con los que se pueda tropezar.
Además, la superficie debe contar con una pendiente aproximada del 1 al 2% hacia el sumidero para asegurar una correcta evacuación del agua.
Suelo antideslizante: no vale cualquier baldosa
El suelo resbaladizo o el interior de duchas y bañeras también pueden ser un problema. Por ello, en las zonas húmedas se recomienda utilizar materiales con clasificación antideslizante C3, conforme a la norma DIN 51097.
Los 4 elementos de seguridad que no pueden faltar
Además de lo anterior, cuatro elementos de seguridad sencillos facilitan por completo el momento de la ducha: barras de apoyo, asientos de ducha, mamparas y grifería.

Barras de apoyo: dónde, cuántas y a qué altura
La solución más recomendable suele ser la instalación de una barra para la ducha en forma de L que facilite la movilidad.
La parte horizontal, situada entre 70 y 80 centímetros del suelo, proporciona estabilidad durante la ducha, mientras que la barra vertical, que se coloca por encima de esta, tiene como objetivo facilitar el movimiento de incorporarse o sentarse.
Es imprescindible asegurarse de que las barras están correctamente ancladas y pueden soportar cargas de 150 kilos sin desplazarse.

Asiento de ducha abatible: independencia sin renunciar a seguridad
El asiento de ducha abatible permite sentarse en el interior de la ducha cuando la fatiga o los problemas de equilibrio aparecen.
Aunque la más adecuada depende de la altura de la persona o personas que la vayan a utilizar, su altura suele estar alrededor de los 45 centímetros sobre el suelo.

Mampara accesible: apertura fácil, sin riesgo de bloqueo
Para que la mampara de baño sea segura, se recomienda una anchura mínima de 80 centímetros, sin guías inferiores que puedan provocar tropiezos.

Grifería termostática: evitar quemaduras por pérdida de sensibilidad térmica
Con la edad, la sensibilidad al calor disminuye, así que la grifería termostática es más segura para evitar quemaduras.


