El cliente disponía de un baño muy pequeño y estrecho, con acabados antiguos y poco funcionales. Además, debía adaptarse a una persona mayor con movilidad reducida, lo que exigía crear un espacio accesible, seguro y cómodo sin perder diseño ni amplitud visual.
Para renovar el espacio, se sustituyó el pavimento por un suelo en color ceniza y se alicataron las paredes con azulejo porcelánico imitación mármol, aportando luminosidad y elegancia.
Se instaló un mueble suspendido blanco de 2 cajones, lo que mejora el almacenamiento sin ocupar demasiado espacio. El techo fue renovado con placas de escayola desmontable, que facilitan el acceso a instalaciones.
También se incorporó una mampara de cristal de seguridad transparente con perfilería en cromo, lo que da mayor sensación de amplitud. La grifería de ducha y los sanitarios fueron sustituidos, incluyendo un inodoro compacto y un asidero abatible, elementos clave para la seguridad y comodidad del cliente.
El resultado es un baño moderno, luminoso y práctico, que combina diseño actual con soluciones adaptadas a la movilidad reducida. Se consiguió un espacio visualmente más amplio y elegante, con materiales resistentes y fáciles de mantener. El cliente quedó muy satisfecho al disponer ahora de un baño seguro, accesible y estéticamente atractivo.