La clienta buscaba modernizar su vivienda manteniendo en lo posible la distribución, pero ganando amplitud, luminosidad y un estilo más actual. Uno de los objetivos principales era abrir la cocina al salón para crear un espacio social más amplio y conectado. Además, la vivienda necesitaba una actualización completa de instalaciones y una mejora de su eficiencia energética.
Durante la reforma se mantuvo la distribución original salvo en la cocina, donde se eliminó el tabique para integrarla con el salón. Se diseñó una nueva cocina combinando muebles altos en blanco y bajos en rojo, con tiradores inox y encimera de Silestone clara.
Se renovó toda la carpintería interior y exterior, se instaló un suelo laminado continuo en toda la vivienda y se alisaron y pintaron las paredes en blanco. Ambos baños fueron actualizados por completo, sustituyendo suelos, revestimientos y sanitarios.
Las instalaciones de luz, agua y electricidad se modernizaron siguiendo la normativa vigente, garantizando mayor seguridad, comodidad y eficiencia energética.
El resultado es una vivienda moderna, luminosa y funcional, con una cocina abierta que se convierte en el corazón del hogar. Los nuevos materiales, la actualización de baños, carpinterías e instalaciones y la mejora de la eficiencia energética han transformado por completo el espacio, ofreciendo un ambiente renovado y preparado para el día a día de la familia.